El genocidio encubierto como práctica
sistemática de la política criminal y su incidencia en el sistema penitenciario.
…develar y confrontar la
perversa opacidad de la política criminal y el uso del derecho penal,
evidenciando las condiciones de los privados de libertad, para mostrar
prácticas eliminacionistas de un Estado que no crea alternativas de integración social, y que ante la pena de muerte que en casi todos los
Estados está abolida, ésta reaparece como
una pena de encierro, casi siempre
prolongada como la alternativa más
poderosa de la exclusión social y la invisibilización.
Paula Dobles. 2014. Pág 24.
Desde la modernidad, las clases
hegemónicas se atribuyen el derecho a
castigar todo aquello que se desvíe de la normalidad (modelo de desarrollo
económico y social, ideología política,
que contraviene poder e intereses,
políticos.) de una sociedad
supuestamente representada por el
Gobierno de Estado, por medio de una política de control social formal, que en ese contexto
asume el Derecho a castigar y establecer
los mecanismos de legitimación, como
técnicas de obtención de consensos,
neutralización, sometimiento a los valores esenciales de un sistema de
dominación, en este contexto asumimos
que existe en el marco operativo del control social, una esfera que
permanece oculta que obedece ,desde el poder, a intereses
políticos, éstas diversas prácticas
genocidas, muertes masivas o masacres,
son modelos de relación social establecidas por un control social
punitivista; éstas prácticas se han venido dando sistemáticamente a través de la historia, con distintas
características manifiestas, no sólo en situación de guerra y dictaduras, si no
en regímenes supuestamente democráticos, haciéndose
evidentes por medio de una política
criminal coercitiva y punitiva, en una de las instituciones del control social
más vulnerable: El Sistema Penitenciario.
En ese contexto, por lo tanto, es imperativo investigar el
impacto y las características que estas prácticas eliminacionistas tienen dentro del sistema penitenciario,
operativamente disimuladas y legitimadas
por una política criminal profundamente represiva de control social; es importante
tener conocimiento de la modalidad
específica de control y represión institucionales y su incidencia en el del sistema
penitenciario; los modelos de las políticas criminales que inciden en el
sistema, para críticamente, denunciar y crear la alternativa a un control
punitivo represivo de carácter genocida.
Investigar tanto las peculiaridades de estos
modelos de políticas genocidas , como
las características de los diversos intentos o movimientos de resistencia teórica
y –experiencias de estas prácticas constituye una necesidad ineludible para las
ciencias sociales, como requisito para conocer,
evidenciar y reforzar las políticas de enfrentamiento o anulación de las
causas, los prolegómenos o los efectos materiales y simbólicos de las prácticas
genocidas en el contexto de las Instituciones de Control Social Formal .El poder autoritario atraviesa el
conjunto de la sociedad mutado en un discurso donde al pobre se lo mira con
desconfianza, al migrante y algunas etnias y prácticas culturales de igual
forma, interviniendo con códigos excluyentes en los social y económico, poco
tangibles, es decir, oscuras. En lo cotidiano, vivimos una realidad en la
cual una manifestación (movimiento social), que produce un embotellamiento de
tránsito se la denomina “caos”. Es decir, donde en un discurso supuestamente
democrático se criminaliza la protesta y se acentúa que la población en conflicto con
la ley proviene de las poblaciones más vulnerables social y psicológicamente,
en otras palabras, se criminaliza la pobreza. Nuevamente el silencio es
preferible al ruido de los diferentes sectores que reclaman por sus derechos,
campesinos, indígenas, estudiantes, agremiados.
Hay muchos poderes
asesinos, casi se podría afirmar que todos lo son en algún sentido, por
comisión u omisión. Pero no todos los poderes se manifiestan de la misma manera, o
hacen evidentes sus prácticas genocidas. Explorar sus
características, su modalidad específica de control y represión es una manera
de hablar de la sociedad misma y de las características del poder que entonces
se ejecuta y que se ramifica y reaparece, a veces idéntico y a
veces mutado[1],
en el poder que hoy circula y se reproduce, pero además, ponerlo en
evidencia significa tener las
herramientas teóricas y prácticas para crear alternativas contrarias al poder
punitivista del Estado.
Porque si una sociedad
no plantea sus responsabilidades difícilmente podrá comprometerse con sus
problemas éticos y relativizará los conflictos vinculados con la impunidad, la
justicia, la corrupción y la muerte.
[1] Calveiro, Pilar, Poder y desaparición. Los campos de
concentración en Argentina, Editorial Colihue, Bs., As., 2004, pág. 92.